27 marzo, 2015

Fragile Bones, de Lorna Schultz Nicholson

Meet Harrison and Anna. 
One is a fifteen-year-old boy with an uncanny ability to recite every bone in the skeletal system whenever he gets anxious ― and that happens a lot. The meaning of “appropriate behaviour” mystifies him: he doesn’t understand most people and they certainly don’t understand him. 
The other is a graduating senior with the world at her feet. Joining the Best Buddies club at her school and pairing up with a boy with high-functioning autism is the perfect addition to her med school applications. Plus, the president of the club is a rather attractive, if mysterious, added attraction. 
Told in the alternating voices of Harrison and Anna, Fragile Bones is the story of two teens whose lives intertwine in unexpected ways.


Fragile Bones cuenta la historia de Harrison y Anna. Harrison tiene autismo de alto funcionamiento y le gusta hacer las cosas a su manera: cada día a las 15:30 mira Anatomía de Grey, le gusta el número 8 pero no el 9, tiene que pasar tres veces por una puerta para poder entrar en una habitación y tiene fobia a los microbios, entre muchas otras cosas. Por su parte, Anna está en último curso de secundaria y es la típica alumna con un expediente y unas notas perfectas. Harrison y Anna ni siquiera están en el mismo curso, pero ambos se apuntan a un programa del instituto que quiere poner en contacto a gente con discapacidades con gente interesada en pasar un rato con ellos y ayudarles a hacer amigos.

Leí este libro un poco porque sí. Lo encontré en Netgalley y me llamo la atención la portada, así que leí la sinopsis y las reseñas (todas muy positivas) y al final me animé. Fragile Bones resultó ser exactamente lo que esperaba: la historia de un chico con autismo que poco a poco se va abriendo y va explorando el mundo más allá de sí mismo, y la de una chica con una vida completamente normal que se da cuenta de cómo es el día a día de Harrison y que consigue aprender mucho de él. En este sentido no fue ninguna sorpresa, pero aun así me gustó mucho más de lo que me esperaba.

Es un libro que se lee muy rápidamente y que está protagonizado por unos personajes a los que cogí cariño instantáneamente. Además, está narrado desde dos puntos de vista, el de Anna y el de Harrison, lo que hace que puedas entender perfectamente a Harrison. Es curioso porque no conozco a nadie que tenga autismo ni Asperger ni ningún trastorno parecido, pero de todas formas pude entender a Harrison y ver cómo funciona su mente y cómo procesa la información. Esto es seguramente lo que más disfruté de la novela y la principal razón por la que os la recomiendo. Es uno de esos temas que no se suelen tratar en la literatura juvenil (claro que hay excepciones, como El curioso incidente del perro a medianoche, pero sigue siendo un tema tabú) y creo que todos saldríamos ganando con novelas como esta.

El otro aspecto que me gustó mucho de Fragile Bones fue cómo trataron la relación de Anna con el chico que le gusta. Es una parte importante en la vida de Anna, pero en ningún momento le quita el protagonismo a la amistad que se forma entre Anna y Harrison. Y digo esto porque me parece que es así como tendría que ser, sobre todo en este caso. Estoy cansada de leer novelas juveniles en las que el mundo está a punto de acabarse pero no, espera, que a la protagonista (que, además, es la responsable de salvar a toda la humanidad aunque solo tiene 16 años) le gustan dos chicos y no sabe a quién escoger. Pero eso ya es otro tema.

Sin embargo, no ha terminado de convencerme que haya situaciones narradas dos veces, una desde el punto de vista de Anna y la otra desde el punto de vista de Harrison. Esto fue útil porque me permitió ver qué es lo que piensa Anna y qué es lo que piensa Harrison, y te das cuenta de que hay ciertas cosas que a él le causan mucha ansiedad que a la mayoría nos parecerían detalles insignificantes. Aun así, esos momentos que se repetían en la narración de Anna y en la de Harrison se me hicieron un poco pesados, porque al fin y al cabo estaba releyendo las mismas situaciones y los mismos diálogos. En cambio, hay otros episodios a los que me gustaría que le hubiera dedicado más tiempo. Fragile Bones trata temas como el acoso escolar y los estereotipos, y creo que hubiera sido muy interesante que la autora los hubiera explorado un poco más.


Así pues, esta es mi puntuación. Es un libro que os recomiendo mucho y os animo a que le echéis un vistazo. No es perfecto, pero se lee rápido, es muy entretenido y es uno de esos libros que te hacen pensar y con los que puedes aprender mucho.

03 marzo, 2015

Mi reto para este mes

No sé muy bien cómo, en los últimos dos o tres meses he logrado dejar apartados temporalmente seis libros. La mayoría de ellos me estaban gustando mucho, pero por una razón u otra decidí dar prioridad a otros libros que también estaba leyendo o que tenía más ganas de leer. Como hoy, que he decidido aparcar mi lectura actual para leer The Key, de Sara B. Elfgren y Mats Strandberg, que es la tercera parte de la saga Engelsfors y que tenía muchas ganas de leer. (En español se han publicado los dos primeros, El círculo y Fuego, y ahora se acaba de publicar el tercero en inglés.)


Así pues, tengo todos estos libros a medias, pero los quiero terminar sí o sí y me he propuesto intentar terminar tantos como sea posible durante el mes de marzo. Algunos los tengo más o menos avanzados, pero estoy todavía por la primera mitad de todos ellos. No sé si podré terminarlos todos, sobre todo teniendo en cuenta el tamaño de The Wise Man's Fear (y, aunque no lo veáis, The Key también es bastante potente con 866 páginas), los trabajos de la uni y los finales, pero lo voy a intentar.

¿Qué tenéis pensado leer en marzo? ¿Habéis leído alguno de los que os enseño en la foto?