26 septiembre, 2014

#FridayReads (26/09/2014)

La señora Dalloway, la primera de las novelas con que Virginia Woolf revolucionó la narrativa de su tiempo, relata un día en la vida londinense de Clarissa, una dama de alta alcurnia casada con un diputado conservador y madre de una adolescente. La historia comienza una soleada mañana de 1923 y termina esa misma noche, cuando empiezan a retirarse los invitados de una fiesta que se celebra en la mansión de los Dalloway. Aunque en el curso del día acaece un hecho trágico -el suicidio de un joven que volvió de la guerra psíquicamente perturbado-, lo esencial de la obra estriba en que los sucesos están narrados desde la mente de los personajes, con un lenguaje capaz de dibujar los meandros y ritmos escurridizos de la conciencia y de expresar la condición de la mujer de un modo a la vez íntimo y objetivo. 
La señora Dalloway es la primera novela de Virginia Woolf que leo. No sabía qué esperarme, ni cómo era su estilo, y la verdad es que me está costando bastante. Hay muchos personajes y salta de uno a otro con una facilidad increíble, así que tengo que concentrarme en la lectura. De momento llevo poco más de cien páginas (de las 257 que tiene en total), con lo que todavía es pronto para dar una opinión más sólida, pero ya os iré contando.

Por cierto, El nombre del viento, que es el libro que estaba leyendo en mi último #FridayReadsfue fantástico. ¡Y tengo muchísimas ganas de leer la continuación!

Y vosotros, ¿qué estáis leyendo? ¿Habéis leído La señora Dalloway o algo de Virginia Woolf?

15 septiembre, 2014

Cumbres borrascosas, de Emily Brontë

Con los clásicos, a veces es difícil empezar a leer uno sin saber nada de ellos, pero tuve la suerte de poder empezar Cumbres borrascosas sin conocer ningún detalle de la historia. Empecé leyéndolo en inglés con esta preciosa edición de la Penguin English Library, pero se me hacía un poco pesado y tenía muchísimos problemas para entender a Joseph, que tiene un acento de Yorkshire muy marcado y todo lo que dice está escrito tal y como suena, con lo que yo entendía una palabra de cada cinco. Por eso, cuando llevaba unas cien páginas decidí pasarme al español. Por una parte, me da un poco de pena, porque sé que si hubiera hecho el esfuerzo hubiera podido leer el texto original, pero por otra parte, esto me permitió disfrutar mucho más de la historia, así que supongo que no pasa nada.

Heathcliff: huérfano adoptado piadosamente por la familia de Catherine, amigo de la infancia, muchacho rebelde y fascinante, espíritu libre y peligroso que ignora las convenciones de la rígida moral del siglo XIX. Edgar: apuesto, rico, educado, enamorado de Catherine, resuelto a convertirla en la más feliz de las esposas. Dos hombres así de diferentes tienen en sus manos el destino de la dulce Cathy, cuyo corazón está dividido entre una pasión ardiente y un amor romántico, con los indómitos páramos ingleses como escenario... Cumbres borrascosas es la historia de una relación capaz de sobrevivir a la muerte, un romance de fuertes emociones que corta la respiración...
Y es, también, la historia del desamor y la venganza de Heathcliff, un proyecto que le ocupará toda la vida y afectará a dos generaciones: a la suya, de Edgar y de Cahterine, y a la de sus hijos.


En la primera mitad del libro conocemos a Catherine y a su hermano Hindley, cuyo padre acoge a Heathcliff en su casa cuando estos son todavía niños. La relación de los hermanos con Heathcliff es muy distinta: Catherine le da la bienvenida con los brazos abiertos y enseguida intiman mucho, mientras que Hindley nunca termina de aceptarlo por ser de una clase social inferior y le tiene cierta envidia por las buenas relaciones que tiene con el resto de la familia. Con el paso de los años, estos sentimientos se intensifican y poco a pocos vamos descubriendo cómo son de verdad cada uno de estos personajes y nos surgen dudas sobre sus intenciones.

Hacia la mitad del libro empiezan a cobrar importancia otros personajes, los hijos de los anteriores protagonistas, y con ellos surgen nuevas dudas. Linton, Hareton y Catherine, hija de la otra Catherine, están tan bien perfilados como sus progenitores y nos tendrán hasta el final sin entender qué está pasando. Es entonces cuando te das cuenta de lo compleja que es la historia y lo bien conseguida que está, aunque a lo largo de la novela ya se puede ver que la escritura de esta mujer es increíble. Consigue hacernos sentir todo tipo de emociones con sus personajes y, además, hace que tengas la sensación de estar en los páramos ingleses con sus descripciones y sus paisajes.

En definitiva, ha sido una lectura magnífica y me arrepiento de haber tardado tanto en leerla. Lo único que me ha molestado un poco, y ya lo he comentado antes, es que al final leí una traducción al español. Esto de por sí no me hubiera molestado demasiado, pero el caso es que decidí comprar la edición más barata que había en la tienda Kindle y resultó ser un texto lleno de faltas de ortografía y de puntuación. La traducción en general estaba bien, pero había tantas faltas tontas, del estilo de más/mas, y errores de puntuación (comas sueltas, frases que terminaban sin punto final, mayúsculas porque sí). En fin, que si lo queréis leer en español, evitad esta edición a toda costa. Pero, de todas formas, es una lectura muy recomendada por mi parte y espero que le deis una oportunidad pronto.


12 septiembre, 2014

#FridayReads (12/09/2014)


Lo sé, lo sé. Ya era hora. Llevaba en mis estanterías más de dos años cogiendo polvo, y al final he decidido leer la traducción española en el Kindle, así que el libro físico continuará cogiendo polvo en las estanterías.

Me está gustando bastante. No es lo que me esperaba, pero tampoco sé qué me esperaba exactamente. Pensaba que sería un texto pesado con muchos personajes y que me costaría seguirlo, como me pasó con Juego de tronos y El señor de los anillos, pero está resultando ser una lectura bastante más amena y muy entretenida. Ya os contaré qué me parece cuando lo termine.

¿Y vosotros? ¿Qué estáis leyendo?

11 septiembre, 2014

El reto de 50 clásicos en 5 años

Entre tantos libros YA, que si nuevos lanzamientos, continuaciones de sagas, adaptaciones al cine... siempre hay alguno (o unos cuantos muchos) que tienes pendientes de leer. Y con lo entretenidos y fáciles de leer que resultan ser la mayoría, a veces acabo leyendo demasiados YA. Es decir, me encanta leerlos y encontrar nuevos autores que me gusten, pero también creo que me gustarían otros tipos de libros que estoy dejando aparte al favorecer a los juveniles. Así que ha llegado la hora de ponerle remedio y, aunque seguiré leyendo YA como hasta ahora, voy a intentar incluir más clásicos entre mis lecturas. 

Esto no es nada nuevo. En realidad, el año pasado y este ya incluí esta idea en mis propósitos de año nuevo, y ya veis. Después de pensarlo mucho y mirarme muchas listas (los 100 mejores libros de todos los tiempos según la BBC, los libros que lee Charlie en Las ventajas de ser un marginado, los 339 libros que lee Rory Gilmore, etc.), al final he decidido unirme al reto de los 50 clásicos en 5 años.

La idea es que escoges mínimo 50 clásicos, los que tu quieras, y tienes un máximo de 5 años para leerlos. El reto está abierto a todos los blogueros literarios que quieran unirse, así que si alguien más se anima, ¡genial! Para participar, solo tienes que presentar tu lista de 50 clásicos e irlos tachando a medida que los lees. Además, se supone que tienes que escribir sobre cada uno cuando lo hayas terminado, pero no sé si llegaré a tanto (aunque si no es aquí, ya los comentaré de alguna forma en el canal). 

He creado una página con mi lista provisional que podréis encontrar aquí. La mayoría de los títulos son clásicos de la literatura anglosajona, pero me gustaría incluir también clásicos hispanoamericanos y catalanes, pero voy un poco perdida, así que cualquier recomendación sería de gran ayuda!

Si esta es la primera vez que oís hablar sobre el tema, seguramente os parecerá un tanto desmesurado. A mí me lo pareció, como mínimo. ¿Cinco años? Ni en broma. Pero después de pensarlo, no es para tanto. En realidad son solo 10 clásicos al año y visto desde esta perspectiva parece más asequible, ¿no? Puede que me canse antes de terminar el reto, pero como mínimo es una forma de motivarme a leer más clásicos, así que ¿por qué no?


Así pues, ¿por dónde empezaré? De momento tiraré con los libros que ya tengo o los que me llaman más la atención, pero no me voy a hacer ninguna lista definitiva que tenga que seguir sí o sí. De momento, el que ya he leído es Cumbres borrascosas, que terminé hace un par de días, y del que os hablaré pronto en otra entrada.

¿Qué os parece? ¿Alguna recomendación?

08 septiembre, 2014

Fangirl, de Rainbow Rowell

Hace poco os hablé de Un beso en París, que me robó el corazón hace dos años (ejem-Étienne-ejem) cuando lo leí por primera vez. Desde entonces he leído otros libros de literatura juvenil romántica (Lola y el chico de al lado, Isla and the Happily Ever After, algunos de la Dessen, Eleanor and Park, A todos los chicos de los que me enamoré, The Duff, etc.) y ninguno se le ha acercado. Y aunque no puedo decir que Fangirl me haya gustado tanto como Un beso en París, se le acerca mucho. Para mí, fue uno de esos libros que no puedes dejar de leer, porque cuando lo haces, no puedes evitar pensar en él. Así que me puse a leer y con la tontería de “un capítulo más” lo terminé a las seis de la mañana.


Fangirl sigue el primer año de universidad de Cath y Wren. Son gemelas y mejores amigas y han compartido habitación, ropa y confidencias toda la vida. Pero ahora que empiezan la universidad, Wren quiere conocer a gente nueva, ir a fiestas, divertirse, tener una compañera de habitación nueva... mientras que a Cath le encantaría seguir viviendo con su hermana y continuar concentrándose en escribir fanfiction sobre Simon Snow (el protagonista de una saga de ocho libros sobre las aventuras de un estudiante de una escuela de magia). A medida que avanza el curso escolar, Wren se aleja cada vez más de Cath y esta tiene que apañárselas como puede. Eso de socializar nunca ha sido su fuerte, y que Reagan, su compañera de habitación, sea más bien grosera no ayuda demasiado. Pero por suerte le encanta su clase de escritura y Levi, el amigo de Reagan, es muy majo.


In new situations, all the trickiest rules are the ones nobody bothers to explain to you. (And the ones you can't Google.)

Cath es un poco la friki, la súper fan de Harry Potter Simon Snow, introvertida... Y esto es lo que diferencia a Fangirl de los demás libros de este género. Si estáis leyendo esta reseña, lo más probable es que podáis entender a Cath y os podáis sentir identificados con ella. Supongo que, de una forma u otra, todos nosotros formamos partes de fandoms, ya sea porque somos Potterheads o Nerfighters o lo que sea, pero vaya, que no es un concepto nuevo. Para nada. Esto me ha permitido sentirme muy identificada con Cath, seguramente igual que os pasaría a vosotros, y encariñarme con ella a medida que avanza la historia y que sale de su caparazón para hacer amigos, enfrentarse a nuevos retos y puede que hasta enamorarse.

Por suerte, los demás personajes son igual de reales y ver las relaciones que se crean entre ellos y cómo esto afecta a la trama fue todo un placer. Además, es muy entretenido ver cómo reaccionan al nivel de fangirlismo (?) de Cath con Simon Snow, algo que más de uno habréis vivido en algún momento u otro (o a menudo). Y, como no podía ser de otra forma, el romance no falta en Fangirl, pero ni es el aspecto principal del libro ni resulta empalagoso.

En resumen, Fangirl es una lectura recomendada al 100 %. Incluso si no sois tan frikis como Cath, incluso si no os gustan este tipo de novelas, Fangirl se lo vale. Y, además, pronto se publicará en España, así que ya nadie tendrá excusa ;)