17 agosto, 2013

Croquetas y wasaps, de Begoña Oro


Croquetas y wasaps. Con este título y esta portada cuesta no fijarse en el libro, ¿eh? Aunque no sé si para bien o para mal. Yo seguramente no me lo hubiera tomado en serio si no fuera por las buenas reseñas que había leído. Pero la verdad es que antes de empezarlo no sabía ni de qué iba. Resulta que todas las reseñas eran un poco misteriosas, sin desvelar mucho sobre la historia. Lo mismo pasaba con la contraportada del libro.


¿Qué quiere decir esto? Y el tráiler del libro tampoco te aclara para nada las dudas (pero de todas formas os recomiendo que lo veáis, porque es muy gracioso y está protagonizado por la misma autora).

Así que ¿de qué va? Pues casi que no os lo diré. Es un libro que cuenta una historia muy normal pero de una forma muy divertida y un poco curiosa. Tiene personajes con nombre de pájaro, un abuelo que está muy loco, un chico un poco tonto con una sonrisa desarmante y otro que va de luto desde pequeño. Pero va sobre exactamente lo que dice la contraportada: sobre croquetas, sobre lo que falta, sobre la piscina y encima te lía más con trabalenguas como «¿Cómo quieres que te quiera si el que quiero que me quiera no me quiere como yo quiero que me quiera?». También hay frases geniales de esas que te marcas con un post-it, referencias a Harry Potter y mucha, mucha personalidad por parte de la autora.

Esto no es una reseña, es más bien una recomendación. Porque no os voy a decir nada más sobre este libro, solo una cosa: leedlo. De verdad, es genial.
—No puede uno fiarse de nadie, moñaca, ni de uno mismo. Yo una vez me tiré un pedo y me cagué.
¿Veis? Este es el consejo que le da el abuelo a su nieta. Ya os había dicho que está loco.


06 agosto, 2013

La quinta ola, de Rick Yancey


Llevaba bastante tiempo queriendo leer este libro. La primera vez que oí sobre él fue en las oficinas de Molino y nos hablaron con tanta ilusión y entusiasmo de él que me entraron unas ganas locas de leerlo. Y después empecé a verlo en blogs y vídeos, y ya no hablemos de los tráilers y los pósters. Y al final caí yo también y me lo compré.


Leyendo esto, ¿cómo no os puede llamar?
En el amanecer de la quinta ola, Cassie está huyendo por un tramo desolado de autovía. Huye de esos seres que aunque parezcan humanos, deambulan por el campo matando a cualquiera. Dispersando a los últimos supervivientes en la tierra, aislando a los resistentes, intentando vencer, así, los últimos vestigios de la humanidad. Cassie sabe que mantenerse a solas es la única opción para seguir con vida. Hasta que se topa con el cautivador y misterioso Evan Walker. Un joven que parece capaz de ayudarle a encontrar a su hermano. Así que Cassie deberá tomar una elección definitiva: confiar o perder la esperanza, desafiar o rendirse, vivir o morir, abandonar o levantarse y luchar.
¿Qué haces cuando tus padres están muertos, igual que la gran mayoría de la humanidad? ¿Cuando no puedes diferenciar a los alienígenas de los humanos? ¿Cuando no sabes si puedes confiar en otra persona? Eso es lo que le pasa a Cassie y su decisión es sencilla: mantenerse sola y no confiar en nadie.

Cassie ha tenido la suerte, o la mala suerte, de sobrevivir las cuatro primeras olas y empieza a preguntarse si es la última persona en la Tierra. Lo único que le queda es una pistola y el osito de peluche de su hermano, dos objetos a los que se aferrará en todo momento, incluso cuando crea que está a punto de morir ella también. Pero ha de hacer frente a la situación: los alienígenas seguro que ya han empezado a preparar la quinta ola, que será todavía más dura y cruel, y Cassie tiene que decidir si puede permitirse hacer una excepción en su norma y confiar en Evan Walker, quien podría ayudarla a reencontrarse con su hermano.
In the 4th Wave, you can’t trust that people are still people. But you can trust that your gun is still your gun.
La quinta ola empieza siendo narrada por Cassie, pero pronto salta a otro narrador que da un punto de vista distinto sobre la historia. Y otra vez salta a otro personaje, y así vamos conociendo a los distintos personajes que forman esta novela. También hay algunos flashbacks con los que se nos explica cómo se originaron los ataques y qué paso entre la llegada de los extraterrestres y el presente de Cassie. He de decir que al principio me molestaron un poco estos cambios, sobre todo los saltos de narrador, porque a mí me apetecía seguir leyendo y ver qué le pasaba a Cassie, o a Evan, o al hermano, y no quería tener que adaptarme otra vez a otro narrador, pero cuando me familiaricé con ellos dejó de molestarme. Y es que cuando por fin conocemos a los personajes de verdad, cuesta no quererlos. Están muy bien conseguidos y las relaciones que Rick Yancey ha creado entre ellos son complejas pero creíbles. Incluso la relación entre Cassie y Evan me gustó mucho, aunque a veces los romances me decepcionan un poco.

Por lo que he visto, hay quien pensó que la historia era predecible, pero a mí me pareció que estaba llena de sorpresas. Disfruté mucho de este libro y es uno de esos que habría leído en un par de días si no hubiera estado tan liada. Además, me planteó una cantidad increíble de preguntas. ¿Y si estuviera yo en la posición de Cassie? ¿Qué haría? ¿Sería de los que luchan, de los que se esconden, de los que se rinden? ¿Mataría para poder sobrevivir?

Como me pasó con Naturaleza Salvaje, cuando leí el libro no sabía que era el primero de una trilogía y casi me dio un ataque cuando leí la última página y vi que la novela no tenía un final cerrado. Pero no pasa nada, el segundo libro sale el verano que viene y seguro que Molino no tardará en publicarlo en español.