14 julio, 2013

Naturaleza salvaje, de Megan Sheperd

En la quedada bloguera que organizó la editorial Molino por Sant Jordi, nos dieron este libro y nos pusieron un vídeo de la autora saludándonos en español y hablándonos de su novela. Creo que todos los que estábamos allá pensamos que Megan Shepherd era un amor de mujer y salimos con ganas de leer Naturaleza salvaje. Así que puede que estuviera predispuesta a que me gustara el libro, pero no creo que esto haya influenciado mi reacción a él.


Naturaleza salvaje está inspirada en La isla del doctor Moreau, de H. G. Wells, y mi intención era leer antes la historia de H. G. Wells, pero al final no fue así. Un día (justamente el fin de semana antes de comenzar finales. Ole yo) me dio por coger Naturaleza salvaje y di esquina a mis buenas intenciones de leer antes la historia original.


Juliet es una joven londinense del siglo XIX que ha visto como su vida pasaba del lujo a la pobreza sin entender muy bien cómo o porqué. Huérfana, trabajando muy duro para poder vivir y siendo menospreciada por la sociedad a la que antes pertenecía, va tirando como puede hasta que ciertas circunstancias la obligan a huir de su ciudad. Por suerte, encuentra a Montgomery, un antiguo amigo de la familia (y no un amigo cualquiera), y decide irse con él a una lejana y remota isla en búsqueda del padre que la había abandonado y al que creía muerto, con la intención de encontrar respuestas sobre los turbios rumores y misterios que han protagonizado sus últimos años. Al llegar a la isla, Juliet se encuentra con realidades sorprendentes, y no siempre positivas, que puede que no esté dispuesta a aceptar y que la pondrán a prueba en muchos aspectos. Y es que resulta que los rumores sobre las locuras y atrocidades de su padre puede que sean más que simples rumores. Además, Juliet tendrá que hacer frente a un triángulo amoroso (¿sorpresa?).

Ya he dicho antes (aunque no sé si en el blog o en el canal) que los triángulos amorosos no son lo mío. A veces algunos me sorprenden gratamente, pero no suele ser el caso. Y he de decir el de Naturaleza salvaje no me ha convencido. Aunque entiendo la posición de los dos chicos, no puedo evitar pensar que se trata de algo muy típico en la novela juvenil y me parece que han perdido el factor sorpresa y parte de su encanto. Pero el triángulo era solo una parte de esta novela y, aunque pensé que era previsible y no me gustó demasiado, veo porqué estaba allí y creo que permite dar otro enfoque a la historia y mostrar una cara nueva de algunos personajes. 

Esto no quiere decir que no me haya gustado la novela. Para nada. Me gustó mucho y de hecho estuve pegada a ella hasta que la terminé. (¿Os acordáis de que era el fin de semana antes de finales? Pues eso.) Aunque supera las 400 páginas, se hace corta. La ambientación está muy bien conseguida, tanto la de Londres como la de la isla, y la historia se pone interesante desde las primeras páginas y está llena de acción, así que avanza muy rápidamente y resulta fácil seguirla. Además, está repleta de misterios que le dan un tono intrigante, oscuro y hasta escalofriante en algunos momentos que hace que no puedas dejar de leer y que intentes averiguar qué pasará a continuación.

Los personajes también son un poco escalofriantes. Creo que todos lo eran, de una forma u otra, incluso Juliet, y disfruté mucho descubriéndolos y viendo que me había equivocado completamente al juzgar a algunos de ellos. Hubo muchos personajes que no me cayeron bien, pero me gustaron todos. Todos tenían su papel en la historia, eran creíbles y reales, y eran personajes fuertes.

También he de decir que el final me dejó hecha polvo, pero me pareció que era un buen final para el libro. O eso creía, porque después me enteré de que en realidad es el primer libro de una trilogía y ya no tengo tan claro cómo podrá continuar la historia. Sea como sea, lo que sí sé es que cuando salga el segundo libro, Her Dark Curiosityque estará inspirado en El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde de Robert Louis Stevenson, allí estaré para leerlo.


05 julio, 2013

Looking for Alaska, de John Green


Cuando leí The Fault in Our Stars, decidí que iba a leer todos los libros de John Green empezando por su primera novela, Looking for Alaska. Aunque TFiOS me gustó, no quería ilusionarme demasiado y que mis expectativas me fastidiaran la lectura. Pero no tendría que haberme preocupado.

Leí Looking for Alaska por primera vez el año pasado y creo que fue uno de esos libros que lees en el momento oportuno. De repente me vi inmersa en sus páginas sin poder despegarme de ellas y en seguida se convirtió en uno de mis preferidos. Después de leerlo, pasó a ser uno de esos libros que a veces coges solo para leer algunas de las partes que más te gustaron, pero hace un par de semanas pensé que ya era hora de volver a leerlo y así lo hice. Esta vez, a diferencia de la primera, me lo tomé con calma y me di unos cuantos días para disfrutar de la lectura al máximo.


Miles es un chico más bien tímido, aburrido y sin amigos, obsesionado con las últimas palabras de personas muertas. Es una de estas citas la que hace que quiera cambiar de vida y se mude al internado Culver Creek a buscar su Great Perhaps.


Allá conoce a gente como el Coronel, Takumi, Lara y Alaska, una chica guapísima, sexy y muy interesante. Alaska es, sin duda, uno de mis personajes preferidos. Es una chica con problemas, que no sabe cómo salir de su laberinto de sufrimiento. Una chica misteriosa a quien no le da miedo ser ella misma y que nunca se está quieta; un huracán, como dice Miles.


Y gracias a este grupo de gente, además de gastar unas bromas geniales, Miles se adentrará en un mundo en el que vivirá nuevas experiencias.

La primera vez que lo leí, me llamo la atención la forma en que está estructurado el libro. Hay dos partes: el antes, que es una cuenta atrás hasta un hecho; y el después, que ve los meses posteriores a tal hecho. Aunque las dos me gustaron mucho, la segunda parte es seguramente mi preferida. Es donde llegamos a conocer a los personajes mucho mejor y donde encontramos reflexiones más profundas que te hacen pensar sobre la vida, la muerte, la amistad, el amor, el sufrimiento y la culpa. Todas escritas al estilo de John Green.

Y es que aunque la historia y los personajes están muy bien logrados, lo que más destaco de este libro es el estilo de John Green. Escribe de una forma tan suya que resulta inconfundible: es listo, ingenioso, gracioso... pero sin ser pretencioso ni pesado. Es él mismo. Si habéis visto algunos de sus vídeos de YouTube y lo conocéis, al leer una de sus novela seguramente tendréis la sensación de estar escuchando una historia que te cuenta un amigo. Puede que sea una historia triste, pero siempre encuentra una manera divertida e inteligente de contarla. Da lo mismo qué estés leyendo, si es de John Green, seguro que será muy agradable de leer.

Y Looking for Alaska no es ninguna excepción. Además, resultó muy curioso leerlo por segunda vez ahora que ya he leído sus otras novelas porque poco a poco voy encontrando frases e ideas típicas de él o doy con personajes que se parecen a otros. ¿Mi puntuación? 5. Así es. 5 estrellas. Y porqué no hay más, que sino también se las daría.


Y para los que ya hayáis leído (solo los que lo hayáis leído), os recomiendo que veáis este vídeo a ver qué os parece.

¿Que pensáis de Looking for Alaska y John Green?